Decreto por el que se nombran los miembros del Servicio diocesano de prevención y atención de abusos a menores, personas vulnerables y sus familias
FRANCISCO JOSÉ PRIETO FERNÁNDEZ, POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SEDE APOSTÓLICA, ARZOBISPO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA
La Iglesia, al proclamar el Evangelio, ha predicado siempre la condición sagrada de la vida humana y ha enseñado que la dignidad de la persona reside en que ha sido creada a imagen y semejanza del Creador, por lo que toda persona tiene un valor inestimable a la luz de la revelación divina. Entre los pecados que causan una grave ofensa contra el amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, hiriendo la naturaleza del hombre y su dignidad (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1849) se hallan los relativos a los abusos, entendidos principalmente como el daño infringido a una persona en una situación de vulnerabilidad por parte de quien ostenta una posición de poder, con independencia de que constituya un delito penal.
El Papa Francisco, en continuidad con su venerable predecesor, ha dado a luz enseñanzas que ayudan a considerar la gravedad de estos hechos y ha impulsado un conjunto de medidas pastorales y disciplinares que contribuyan a que estas prácticas contrarias a la santidad de la Iglesia se vean desterradas de su seno de madre misericordiosa. Muchos e importantes son los documentos magisteriales y disciplinares emanados por la Sede Apostólica en los últimos años; recientemente el Papa Francisco ha publicado la Carta Apostólica en forma motu proprio Vos estis lux mundi, promulgado el 25 de marzo de 2023 y en vigor a partir del 30 de abril de ese año, por el que modifica y actualiza la Carta Apostólica del mismo título, de fecha 7 de mayo de 2019, con el fin de dar una respuesta firme contra toda forma de abuso en el seno de la Iglesia.
Siguiendo las instrucciones del Papa Francisco en esa Carta Apostólica y tras haber creado el Servicio diocesano de prevención y atención de abusos a menores, personas vulnerables y sus familias, proveemos a este Servicio de las personas que, con la formación humanística exigida y dotadas de las experiencias y los conocimientos jurídicos y psicológicos-psiquiátricos necesarios, han de llevar a cabo la misión enunciada en el Decreto de creación de dicho Servicio diocesano.
Por todo lo cual, DESIGNAMOS a las siguientes personas:
COORDINADOR: Rvdo. Sr. Don Luis Manuel García Bernadal.
MIEMBROS DEL SERVICIO DIOCESANO:
Doña María del Mar Martín Saracho, psicóloga.
Don Juan Carlos Díaz del Valle, psiquiatra.
Doña Noela Rodríguez Legazpi, abogada.
Don Alfredo Losada Suárez, abogado.
Doña Milagros Otero Parga, portavoz del Servicio diocesano.
Todos estos cargos serán para un tiempo de dos años. Encomendamos su labor al Señor, manifestando la confianza que ponemos en quienes nombramos.
Dado en Santiago de Compostela, a veintidós de enero de dos mil veinticinco.

